Juan Pérez Rodríguez: Un pianista flamenco onubense en Nueva York

Juan Pérez Rodríguez: Un pianista flamenco onubense en Nueva York

Juan Pérez Rodríguez es un pianista flamenco aunque, como él mismo dice, esta no es una disciplina, porque “casi ni existe como tal, y hay tan pocos especialistas que no se cuentan ni con los dedos de una mano”. Es un terreno inexplorado. Pero Juan sí que lo ha explorado y mucho. Para empezar, en su casa no paraba de escuchar flamenco con su padre, Juan ‘Sombra’ y desde los 3 años cantaba por ‘Triana’. Luego empezó con la guitarra a los cuatro o cinco años y a los 9 entró en el conservatorio de Huelva, y quiso tocar el piano (como Jesús de la Rosa, cantante de Triana, que era su referencia de un pianista a esa edad) y desde ese momento el piano es el centro de su vida músical, aunque toca otros instrumentos también y canta.

Pero, como él mismo explica, “Bueno… yo no creo que yo haya elegido el piano, el piano me ha elegido a mi…”


Para este artista onubense, lo importante para llegar a tocar el piano en flamenco es dominar y tener como referencia constante a la guitarra, “hay que saber tocarla, para entender ciertas características de los palos flamencos”. Por eso le dedica todo su tiempo a la música, a tocar horas y horas. Pero Juan no está por aquí cerca precisamente, ahora mismo está afincado en Estados Unidos. Según él mismo nos cuenta, su itinerario fue: Huelva, Sevilla, París, Boston, Nueva York. y ahí lleva cinco meses y los que quedan. “Y creo que en mi caso es parte de una necesidad que he tenido de salir y de descubrir cosas nuevas y diferentes, seguramente para conocerme mejor a mi mismo al fin y al cabo”. Hasta USA llegó casi por casualidad (aunque no cree mucho en ésta), la escuela Berklee College of Music (Boston) hacía unas audiciones en Madrid, “me presenté, me dieron una beca para estudiar allí, y “pallá que me fuí, así de sencillo”. Así lo resume él, pero de fácil nada, porque tuvo que enfrentarse dos veces a llegar a un sitio y no entender ni papa del idioma, en París y en Boston. “Se dice fácil, pero es una experiencia para vivirla… el no entender nada, y lo ridículo que te sientes en muchas ocasiones; y por otra parte el ver como aprendes, y en poco tiempo hablas una lengua nueva y te puedes expresar con la gente y desenvolverte… y poder acceder a un montón de información y de arte, y de matices que si no conoces esa lengua es imposible…”

Este músico universal no cree en la casualidad, pero sí en el trabajo serio y riguroso y en eso no ceja en su empeño, sin mirar al triunfo, aunque sí se considera un triunfador en muchos sentidos, “lo de triunfar no me importa en absoluto, es algo que si tiene que ocurrir ocurrirá, aunque ya estoy triunfando si soy realista, primero porque vivo de lo que me gusta, y segundo porque realmente estoy teniendo cada vez mejores críticas en Estados Unidos, donde resido actualmente y más aceptación y seguimiento. Poquito a poco, pero con paso firme”.

El instrumento flamenco por antonomasia es la guitarra, “que es el que es y el que siempre será”, quizá por eso Juan cree que algunos pianistas que se han vendido como 

“flamencos” han dejado el listón de flamencura bastante bajo, aunque sean buenos músicos, y a lo mejor eso ha generado un cierto escepticismo”.“Hay pianistas copleros, hay pianistas flamencos, hay pianistas de jazz aflamencados, clásicos aflamencados… lo que sea, pero el Flamenco es uno, es muy grande y hay que tomárselo muy en serio para poder considerarse músico flamenco”.

Todo ello, desde un artista que ha bebido de todas las fuentes, porque en una casa tan flamenca como la suya también se escuchaba a Pink Floyd, Triana, Victor Jara, Jimmy Hendrix… “y luego me metí en el conservatorio, y de la misma forma siento como mía la música de Bach, Debussy, Beethoven, Satie… todos esos genios… y posteriormente el Jazz… y yo creo que eso ha sido precisamente lo que me ha ‘obligado’ por necesidad a salir fuera, a querer saber más y a querer conocer más”.

Pero realmente, vivir en Nueva York le está ofreciendo oportunidades increíbles y otra forma de concebir la música y ver el flamenco desde otra vertiente. Esta música no es más comprendida fuera, según él, “Más comprendido es imposible, pero más valorado desgraciadamente si; la música y el arte en general, pero específicamente el flamenco.  Mientras en otros países dices que eres músico flamenco y la reacción es una exclamación tipo “wooooh!” en España hay mucha gente que aún desprecia el flamenco… en fin, no se hizo la miel pa’ la boca del burro. Tampoco me voy a poner yo a a convencer a ‘naide’ a estas alturas”. Por ahora, seguirá allí y continúa trabajando en su segundo disco ( desde hace dos años, poco a poco pero con calidad). Estará listo en tres o cuatro meses. Se va a llamar “Mosaico”, y estarán en el unos pedazos de músicos de diferentes nacionalidades, personas que he ido conociendo a lo largo de estos últimos 5 años así como viejos colegas. Por citar algunos nombres, mi padre Juan Sombra, Carles Benavent (bajista de Camarón y de Paco), Pepe Roca, Naseem Allatrash, Tareq Rantisi percusionista palestino… y un sinfín de personajes más. Serán diez composiciones originales que son el reflejo de mi vida en estos últimos años de viajes y de conocer cosas y gentes diferentes, de ahí el nombre. Lo está produciendo él mismo, como una experiencia de aprendizaje y de autorealización muy importante.


Juan Pérez tiene también una faceta solidaria, que cultiva mucho. Nos escribe y estamos en contacto con él desde Ramallah (Palestina), “acabo de llegar y estaré aquí dos semanas; es la segunda parte de una gira que consiste en Doha (Qatar) y Palestina”.

Forma parte de un proyecto para recaudar dinero para niños que no tienen muchas posibilidades aquí en Palestina y en la franja de Gaza, así como llevar música a lugares donde no llega tan a menudo.
“Qatar es un país rico, y parte de ese dinero recaudado allí está destinado a tratar de ofrecer algo a estos niños que pagan las consecuencias de la vergonzosa situación que se vive aquí en Palestina, donde ahí una ocupación militar por parte del estado de Israel, que asfixia a los Palestinos y su cultura de una forma cruel y anti-humana y que les niega los derechos básicos como país y como personas. Y no hablo de ninguna cosa prescindible o lujosa, hablo de agua, de electricidad, de sanidad, de autonomía, de ser lo que siempre han sido, un país y una cultura maravillosos.
Estoy muy contento de estar aquí y de formar parte de este proyecto, ya que siempre he sentido una gran empatía hacía Palestina y los palestinos, y poder colaborar aunque sea levemente me hace feliz. Viva Palestina libre!”.

Y, dicho muy clarito esto por su parte, nos adelanta que no sabe cuál será su siguiente destino, que seguirá como solista, porque se encuentra a gusto así y aunque es duro hacerlo todo uno, siempre es también gratificante. También dice que hay una gran comunidad de artistas flamencos y de todo tipo en esa ciudad cosmopolita de Nueva York y que allí continuará un tiempo bebiendo de varias fuentes y creando, que es la base del arte.

Desde aquí seguiremos su carrera y estaremos pendientes de su nuevo trabajo ‘Mosaico’.

2 comentarios

  1. Un pedazo de artista ¡¡¡¡ Juan Perez, maestro ¡¡¡¡ ole tu.

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  2. que buena pinta tiene, enhorabuena Juan Perez, algun dia recogeras todo lo que sembrastes…

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