‘Niño Miguel': El guitarrista que no quiso alcanzar la luna

‘Niño Miguel': El guitarrista que no quiso alcanzar la luna

Miguel de la Vega Cruz fue un gran virtuoso que volvió la espalda a su destino.

“Descansa Niño junto a tu guitarra y toca en el cielo para que los ángeles sepan lo que es el flamenco puro. Allí te sabrán encontrar las cuerdas que necesita tu guitarra y no tendrás que pedir nada, sabrán de tus necesidades y estarás tranquilo y en paz.”  

Cuando murió Miguel Vega de la Cruz, el Niño Miguel, muchos no sabían ni quien era, pero otros sabían perfectamente que se iba uno de los guitarristas más grandes de todos los tiempos, a quien el destino no acompañó o, como decimos en Andalucía nació ‘con mal fario’ o mala suerte.  Miguel era un grande de la guitarra y hacía enmudecer a quien le escuchaba, pero se prodigó poco.

Muchas vicisitudes y avatares y muchas tragedias en la vida de quien pudo llegar a lo más alto y acabó cantando con tres cuerdas y pidiendo para comer por las calles de Huelva.

Pero primero vivió el reconocimiento en una buena etapa, en la que incluso Paco de Lucía le calificó como “el mejor”.  Dicen que cuando Paco le escuchaba tocar se quedaba embelesado y confesó su admiración por él e incluso intentó ayudarle.

Miguel Vega de la Cruz, el gran guitarrista nació en la casa de otro grande, El Tomate, en 1952. Desde niño ya rondaba las tabernas y tascas de la ciudad y ya rasgueaba con arte. En los años 70 se dio a conocer, sobre todo a partir de 1973 cuando ganó  en la peña Los Cernícalos de Jerez el Premio Nacional de guitarra. Hasta en TVE tuvo su propio espacio en el mítico programa Raíces.

A pesar de que fue muy prolífico en conciertos, tan sólo grabó dos discos, ‘La guitarra del Niño Miguel’ y ‘Diferente’, reeditados en 1999 bajo el nombre de ‘Grabaciones históricas. El flamenco es universal. Niño Miguel’.

En 2007 se estrenó un gran documental realizado por Benoit Bodlet y Chechu García Berlanga, donde aparecen imágenes del Niño Miguel  y ya en 2009 le hicieron uno específico, llamado ‘La sombra de las cuerdas’ con toda su realidad y contando su auténtica historia. El propio Miguel estuvo en su presentación durante el Festival Iberoamericano de ese año. Ahí se recogen testimonios de artistas como Paco de Lucía, Tomatito, Rafael Riquelme o Enrique Morente, además de miembros de su familia.

Él tenía el arte y por eso improvisaba como nadie y se dejaba llevar poseído por un ritmo y un compás que pocos alcanzan.

Muchos descubrirán que fue grande, sencillo y con mala suerte, como muchos mitos. Los últimos  años de su vida consiguió un poco más de calidad porque entre unos amigos y, sobre todo con su hijo y la colaboración, entre otros, de Arcángel, lo ingresaron en una residencia. En 2011, en el mes de noviembre, el mundo del flamenco le rindió homenaje en Sevilla, e incluso él mismo subió al escenario y fue sublime su interpretación, que quedará en la memoria de los elegidos para estar allí.

En 2007 la ciudad de Huelva le rindió un homenaje, otorgando su nombre a la plaza donde se encuentra la peña flamenca de la Orden. A su muerte fue despedido en la peña flamenca de Huelva, donde se le organizó la capilla ardiente. Luego vino el homenaje de amigos y familia en noviembre de 2013, pero esperemos que vengan muchos más.

 

5 comentarios

  1. Buen articulo. Serio, ameno y breve y bien escrito.

    Reply
  2. No estoy de acuerdo con que Miguel no quiso alcanzar la Luna… la Luna de que? de fama? de reconocimiento? y que más da eso?… Miguel no ha alcanzado la Luna porque Miguel lo que ha alcanzado son otras galaxias lejanas de arte, de flamencura y de improvisación, galaxias lejanas en las que seguramente se sentiría solo e incomprendido, pero es que ese es precisamente el sino de los verdaderos genios… la incomprensión y la soledad.
    Tampoco creo que Miguel le volviera la espalda a su destino, nadie puede hacer semejante cosa!… el Destino de Miguel es el que tuvo que ser… por no poder ser de otra forma… el destino esta escrito, por mucho que creamos que no con nuestra vanidad de seres humanos…
    Su arte es tan profundo que no cabe en ningún disco, ni puede llenar ningún estadio… porque su arte esta en otra dimensión, por eso no hay que comparar a Miguel con nadie, y tenemos que aceptar que hemos tenido un genio entre nosotros, en Huelva, que le hemos conocido y escuchado; y aceptarlo así, y dejarnos de tonterías de destinos truncados, ni de lunas inalcanzadas…
    En cualquier caso la guitarra de Miguel es eterna.
    Hay que escucharlo, y tratar de aprender de el, porque es una luz en el camino hacia el verdadero flamenco y el verdadero arte.

    Reply
    • Bienvenida tu opinión, Aurelio. Es genial contar con todos los puntos de vista acerca de la figura de Niño Miguel. Esto, es significativo de su grandeza y de la trascendencia de su arte. Gracias por aportar estas letras al artículo.

      Reply

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>